jueves, 19 de enero de 2017


La hora del corazón.





Hacía tarde como siempre. Para ser exactos, aún no llegaba tarde, la esperaban a las 6 y media de la tarde y se había puesto en marcha cuando el aparatoso reloj del comedor tocó con puntualidad las 6 aunque sonó 7 veces. Y fue entonces cuando sensaciones cerradas con llave salieron disparadas como lanzas. Y no solo el agua de la ducha le hizo temblar. Cerró fuertemente sus pequeñas manos intentando contener todo aquello que un día dejó en el pasado y pataleó con toda su rabia contra el suelo. Un diminuta gota salada salió rebotada mejilla abajo hasta el desagüe de todas sus debilidades. Se pintó los labios con una sonrisa rosada y cerró la puerta 5 minutos tarde con un solo golpe seco. Suspiró sintiéndose segura que de allí sus recuerdos no podrían salir.






“El dolor: anestesiarlo, aguantarlo, ignorarlo... Para algunos la mejor manera de enfrentarse a él es seguir viviendo.”  Antomía de Grey



martes, 10 de enero de 2017



PLOU I A FORA BUFA VENT



 
 Igor Mudrov



Tornava a ploure, els dies es tornaven a pintar de gris i semblava que el sol fes un esforç envà cada dia per sortir. Cap raig aconseguia traspassar aquells núvols tant espessos que s’havien instal·lat damunt del seu cap. Però no solament plovia fora al carrer, el cor de la Júlia tornava a estar xop degut a les goteres que un dia ja fa mesos va tapar amb pedaços. I no sabia com tornar a tancar ferides obertes de nou. Sabia que una vegada el metge li va obrir una vella cicatriu mal curada per tal de poder cicatritzar bé sense deixar rastre. Ella però, s’havia acostumat a aquella petita crosta i fins i tot sovint la repassava sense adonar-se’n. Notava la pell àrida, com si de la terra d'un desert on fa mesos que no hi plou es tractés. Un dia, un desconegut es va donar la llicència de rascar superficialment aquella cicatriu, i en va tenir prou amb un hivern perquè la petita ferida tornés a la vida.









Puedes escapar al desierto más árido que tu mente pueda esbozar, pero incluso allí sentirás que el agua amenaza desde cualquier nube o que susurra en tu interior, reprochándote que huyas de algo que te compone, que te hace ser tan imperfecto como para temer algo que nos es propio,  instintivo, necesario para poder respirar. (http://tustextos.com/adrielegance/la-lluvia/)